
El diagnóstico de las disfunciones sexuales se realiza en base a la alteración de los diversos componentes fisiológicos y psicológicos que le son propios a cada una de las 4 fases de la respuesta sexual humana.
Estas fases serían : Deseo, Excitación , Orgasmo y Resolución.
Así mismo en el diagnóstico de las disfunciones sexuales se incluyen varios subtipos de diagnósticos en función del inicio del problema ; siendo aplicable en este sentido las etiquetas de : Toda la Vida y Adquirido ,dependiendo de que la etiología del trastorno haya ocurrido al comienzo de la actividad sexual del individuo o después de un periodo normal de funcionamiento sexual ; así mismo otros subtipos se aplicarían cuando el problema se diese en todo tipo de situaciones en cuyo caso será de Tipo General o solo en situaciones muy determinadas en cuyo caso será de Tipo Situacional.
Por otra parte en función de los factores etiológicos , podemos referirnos a los subtipos Factores Psicológicos cuando son estos los factores implicados en el inicio y mantenimiento del problema y Factores Combinados cuando a los factores psicológicos se le une la contribución de alguna enfermedad o el uso de sustancias tanto en el inicio como en el mantenimiento del trastorno.
La planificación de la terapia sexual habrá de hacerse a través del análisis funcional del caso ; teniendo en cuenta que en la génesis de los distintos trastornos sexuales se encuentran elementos y variables comunes , podemos contar también con estrategias básicas para la mayoría de estos trastornos , aunque dentro de estas estrategias de carácter mas general se incluyan técnicas específicas para el tratamiento del caso en particular.
A la hora de realizar la terapia contaremos con tres tipos de modalidad:
-Sesiones de terapia externas y distribuidas.
-Sesiones de régimen intensivo .
-Sesiones de modalidad mixta .
Una estrategia terapéutica adecuada estaría compuesta por los siguientes niveles de intervención:
1er Nivel de Intervención
Este apartado comprendería la Información y Educación sexual ,Cambio de actitudes negativas hacia el sexo y hacia la intervención terapéutica , Mejora en la comunicación y relación de pareja a nivel personal y sexual.
2º Nivel de Intervención
Comprendería los elementos básicos y centrales de la terapia :
-Reducción de la ansiedad ante las relaciones sexuales , utilización de indicaciones o técnicas específicas para el tratamiento del problema sexual.
-Utilización de las técnicas sexuales más específicas para el problema sexual a tratar entre las que se encontrarían :
Focalización Sensorial , Técnicas de Compresión, Concienciación Sensorial , Técnica de Parada - Marcha , Entrenamiento Muscular Vaginal , Tratamiento del Vaginismo mediante dilatadores vaginales , Programa de Autoestimulación Dirigida....
3er Nivel de Intervención
En él se incluiría la Terapia Psico-Sexual así como el tratamiento de problemas psicológicos y orgánicos asociados.
Entre los distintos trastornos o disfunciones sexuales encontraríamos los siguientes :
La anorgasmia femenina es la dificultad para alcanzar el orgasmo o la ausencia
de este tras una fase de excitación normal, a pesar de que exista una
estimulación que podría considerarse adecuada en intensidad,
tipo y duración.
Antiguamente se utilizaba el término "frigidez" para denominar
todos los trastornos sexuales de la mujer, desde la falta de orgasmo hasta
la inhibición de la excitación sexual, pero dado lo impreciso
del término y las connotaciones despectivas y peyorativas, se ha abandonado
reemplazándolo por el de disfunción orgásmica o anorgasmia.
Se pueden considerar diferentes tipos de anorgasmia:
- Anorgasmia primaria, cuando la mujer nunca ha sentido un orgasmo
por ningún medio de estimulación.
- Anorgasmia secundaria, cuando la mujer ha experimentado orgasmos
con anterioridad, pero en la actualidad es incapaz de conseguirlo.
- Anorgasmia situacional, se refiere a aquellas mujeres que no consiguen
llegar al orgasmo en determinadas situaciones o condiciones (por ejemplo pueden
llegar al orgasmo mediante la masturbación pero no con las relaciones
de pareja o pueden llegar al orgasmo con una pareja pero no con otra).
- Anorgasmia coital es cuando la mujer es incapaz de llegar al orgasmo
durante la penetración, pero si lo consigue con otro tipo de actividad
sexual como por ejemplo caricias o estimulación directa del clítoris.
Existen tres factores a tener en cuenta para que una mujer alcance el orgasmo
durante el coito.
El primero es que la estimulación vaginal probablemente contribuye
poco al reflejo orgásmico, siendo la estimulación del clítoris
mucho más importante para este fin.
El segundo es que la intensidad de la estimulación del clítoris
varía según la actividad sexual y el coito proporciona una estimulación
del mismo tan suave que con frecuencia resulta insuficiente para alcanzar
el orgasmo.
El tercero es que la cantidad de estimulación sexual necesaria
para llegar al orgasmo es totalmente subjetiva, personal y está muchas
veces relacionada con las circunstancias que rodean a la relación sexual.
La forma en que la propia mujer percibe la falta de orgasmos es determinante
para que sea considerada un problema, ya que muchas veces está relacionada
con una falta de estimulación adecuada (destreza y sensibilidad de
la pareja), la fatiga física y las circunstancias de la actividad sexual
(intimidad, oportunidad del momento, comodidad).
También hay que tener en cuenta que a veces se confunde la anorgasmia
femenina con ciertos casos de eyaculación precoz de la pareja.
Causas
Orgánicas.
La respuesta orgásmica femenina puede verse alterada por muchas
enfermedades crónicas graves, entre ellas se encuentra la diabetes,
trastornos neurológicos, alcoholismo, estados de carencia hormonal
y trastornos pélvicos. También puede verse alterada por infecciones,
traumatismos o desgarros de origen quirúrgico en la zona genital, así
como por fármacos antihipertensivos, las drogas y estupefacientes y
los tranquilizantes.
Psicológicas
Entre las causas psicosociales podemos encontrar una inadecuada educación
sexual que favorece sentimientos de vergüenza o culpa respecto al propio
placer, el desconocimiento de la respuesta sexual femenina, así como
determinados aspectos culturales y creencias erróneas sobre el derecho
a experimentar placer, que han llegado a negar que la mujer pudiera tener
interés o deseos sexuales, supeditando su propio placer al de la pareja.
Entre los aspectos más personales se encuentra la ansiedad relacionada
con la expectativa del orgasmo y la " conducta de espectador" en
las relaciones sexuales, teniendo en cuenta que al centrar la atención
en el orgasmo e intentar controlarlo, en la mayoría de los casos lo
único que se consigue es inhibir la propia respuesta sexual.
También pueden estar relacionados con el trastorno las actitudes negativas
hacia el sexo, experiencias sexuales traumáticas y conflictos de pareja
o falta de intimidad emocional.
Consiste en la aversión persistente o recurrente y la evitación
de cualquier contacto sexual genital con la pareja. La alteración provoca
malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales.
El trastorno de aversión sexual se da raramente en hombres y con mucha
más frecuencia en las mujeres. Los pacientes se quejan de ansiedad,
miedo o disgusto en relación con las situaciones sexuales. Puede ser
un trastorno de toda la vida (primario) o adquirido (secundario), generalizado
(global) o situacional (con una pareja específica).
Etiología y Diagnóstico de la Aversión al Sexo.
Si es de por vida, la aversión al contacto sexual puede deberse a un
trauma sexual, como incesto, abusos o violación; o bien ser consecuencia
de un ambiente familiar muy represivo, a veces potenciado por una formación
religiosa ortodoxa y rígida, o bien haberse iniciado tras unos primeros
intentos de coito con dolor. En este último caso, aun después
de desaparecer el dolor, permanece el recuerdo.
Cuando se trata de un trastorno de tipo adquirido, con posterioridad a un
período de funcionamiento normal, la causa puede tener que ver con
la pareja (situacional o interpersonal) o deberse a un trauma o a dispareunia.
La aversión puede generar una respuesta fóbica (incluso de angustia),
en cuyo caso pueden estar presentes también temores irreales menos
conscientes de dominación o de daño corporal. La aversión
sexual situacional puede darse en personas que intentan o esperan tener relaciones
incongruentes con su orientación sexual.
Falta de interés en las cuestiones sexuales, hasta tal punto que la
persona no busca la gratificación sexual aunque se encuentre disponible
y tenga intacta la capacidad física de respuesta sexual. Se caracteriza
por pobreza o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual.
Es importante matizar que una falta de deseo sexual por si mismo no es disfuncional
a no ser que la persona no acepte este sentimiento. Es decir, sólo
se considera un problema cuando no es una opción voluntaria y provoca
malestar personal o en la relación de pareja.
Se diferencian:
- Deseo sexual inhibido primario, cuando la falta de interés sexual
siempre ha existido en la persona.
- Deseo sexual inhibido secundario, cuando se ha desarrollado con posterioridad
y la persona ha experimentado deseo sexual alguna vez.
- Deseo sexual inhibido selectivo, cuando se inhibe la capacidad de desear
a una pareja en especial, mientras que el interés sexual se mantiene
con otras personas.
Es común que ante la insistencia de acercamiento íntimo de
la pareja la persona empiece a evitar o postergar los encuentros sexuales
ayudándose de maniobras distractoras, justificantes y excusas (cansancio,
dolores de cabeza, molestias físicas
) ya sean de manera consciente
o inconsciente.
En otras personas el rechazo y la inhibición es tan completa que hacen
todo lo posible por evitar el contacto, eliminando la sexualidad de su vida
cotidiana.
La inhibición del deseo sexual se da tanto en mujeres como en varones,
aunque en este último caso es bastante raro.
Causas de la ausencia de deseo
Orgánicas - Enfermedades que inhiben el interés por el
contacto sexual ya que éste se reduce ante el malestar físico.
- Alteraciones en el nivel hormonal como el hipotiroidismo y el aumento de
la prolactina, así como la producción insuficiente de estrógenos
y testosterona (más usual durante la menopausia).
- Efectos producidos por el consumo de determinadas sustancias, como fármacos
antihipertensivos, psicotropos, antidepresivos, alcohol, opiáceos,
etc.
Psicológicas
Entre las causas psicológicas se pueden encontrar entre otros estados
ansioso y depresivos, bajo nivel de autoestima y problemas con la imagen corporal((dismorfofobia).
El temor a la intimidad y el miedo al fracaso durante las relaciones sexuales
también pueden llevar a una persona a decir "no tengo ganas"
en vez de "tengo miedo", sobre todo cuando existe otra disfunción
sexual subyacente como la anorgasmia o la disfunción eréctil.
Situaciones de la vida relacionadas con pérdidas laborales, cambios
de domicilio, cansancio extremo y estrés, así como un claro
episodio precipitante como traumas sexuales anteriores, secuelas de violaciones,
embarazos no deseados, depresiones y desengaños amorosos que también
pueden ocasionar inhibición del deseo sexual.
En mujeres y varones que han sido intervenidos quirúrgicamente puede
darse una vivencia mutilante de la operación (de mama, útero,
ovarios, próstata, ligadura de trompas) acompañada de síntomas
depresivos y sentimientos de desvalorización que pueden llevar a la
disminución del deseo. En las cirugías cardiacas a esto se le
une un temor residual al propio funcionamiento de los órganos operados.
La pérdida de interés sexual también puede deberse a
discrepancias y crisis en la pareja, a medida que los problemas aumentan el
interés sexual suele disminuir e incluso puede usarse como arma dentro
de las propias disputas. Hay que hacer referencia al papel que dentro del
funcionamiento de una pareja puede tener la rutina en las conductas y hábitos
sexuales que pueden llevar a una disminución del deseo.
La Disfunción Eréctil o "problema" de erección
es la incapacidad mantenida para conseguir o mantener una erección
suficiente que permita una relación sexual satisfactoria.
En condiciones normales, cuando un hombre es estimulado sexualmente, las arterias
de su pene se relajan y dilatan, haciendo que el flujo sanguíneo aumente
considerablemente y provocando que el pene incremente progresivamente su tamaño.
A medida que esta dilatación aumenta, las venas se comprimen, impidiendo
la salida de la sangre, la cual queda "secuestrada" en el interior
del pene, consiguiendose la erección.
Cuando se presenta un problema de Disfunción Eréctil, y aunque
exista estimulación sexual, esta erección no llega a producirse,
o bien se produce pero no durante el tiempo suficiente como para mantener
una relación sexual satisfactoria.
¿Qué es el Gatillazo?
El término coloquial "gatillazo" se refiere a la incapacidad
para conseguir una erección, en presencia de estímulo sexual,
en una ocasión aislada.
Para que un "gatillazo" sea síntoma de Disfunción
Eréctil, debe repetirse con frecuencia durante al menos 3 meses
¿Qué es la Impotencia?
Frecuentemente se utiliza la palabra impotencia para describir un
problema de erección , pero hay que destacar que impotencia
y Disfunción Eréctil no son sinónimas.
El término "impotencia" engloba cualquier problema que impida
la reproducción en un varón. Describe tanto la imposibilidad
física como el sentimiento de frustración del paciente.
La impotencia no siempre implica que se sufra Disfunción Eréctil.
Para que un "gatillazo" sea síntoma de Disfunción
Eréctil, debe repetirse con frecuencia durante al menos 3 meses
Los problemas de erección son mucho más frecuentes de lo que
se piensa:
En todo el mundo existen más de 322 millones de personas con
Disfunción Eréctil
En España, el 19% de los hombres padecen algún grado
de Disfunción Eréctil (2,5 millones de hombres).
El 52% de los hombres entre 40 y 70 años se enfrentan a este
problema.
Hace referencia a la aparición de dolor durante el coito. Esta alteración
puede aparecer al principio de la relación sexual con penetración,
durante su desarrollo o al final de la misma.
El dolor en las mujeres aparece en forma de ardor, dolor cortante, quemadura
o contracción y puede estar localizado en la zona externa o interna
de la vagina, en el fondo de la región pélvica o el abdomen.
En los varones consiste en dolor en la eyaculación, que se puede localizar
normalmente en el pene, aunque también puede aparecer dolor en los
testículos o en los órganos internos.
La dispareunía puede producir alteraciones en la excitación
sexual y en el orgasmo, así como disminuir el deseo y el interés
en las relaciones sexuales por el miedo al dolor.
En cuanto a la frecuencia con la que se presenta, es muy variada, puede darse
en todas las relaciones coitales, solo en contadas ocasiones o en determinadas
posturas.
Causas
Orgánicas
En la mujer:- Cualquier estado físico que origine escasa lubricación
vaginal puede producir molestias durante el coito, en este sentido los principales
responsables son los fármacos (antihistamínicos y algunos tranquilizantes)
y las drogas que tienen un efecto desecante, como la marihuana y el alcohol.-
Enfermedades como la diabetes, infecciones vaginales y estados carenciales
de estrógenos.- Afecciones cutáneas alrededor de la entrada
vaginal o en la vulva.- Irritación o infección del clítoris.-
Afecciones de la entrada vaginal como la formación de cicatrices después
de una episiotomía, himen intacto o restos del himen que se estiran
durante el coito, infección de las glándulas de Bartolino, etc.
- Enfermedades de la uretra y el ano.
- Enfermedades de la vagina como infecciones, cicatrices quirúrgicas,
adelgazamiento de las paredes vaginales (por la edad o por deficiencias de
estrógenos), e irritaciones producidas por las sustancias químicas
que se encuentran en cremas espermicidas y en los jabones íntimos.
- Enfermedades de la pelvis: infecciones, tumores, anomalías del cuello
del útero o del útero y desgarro de ligamentos alrededor del
útero.
En el varón:
- Infecciones de la uretra, vesículas seminales, glándula prostática
y la vejiga urinaria.
- Espasmos de los músculos perineales debido a una excesiva ansiedad
respecto a la eyaculación.
- Desgarros en el frenillo.
- Alergias por contacto con geles, espermicidas o preservativos.
- En raras ocasiones puede producirse dolor e irritación si la punta
del pene entra en contacto con la terminación del DIU (la parte del
hilo del dispositivo intrauterino que asoma por el cervix al interior de la
vagina).
Psicológicas:
- Educación sexual inadecuada o mala información.
- Ansiedad ante las relaciones sexuales.
- Falta de excitación sexual.
- Temores o miedos intensos asociados con la penetración.
- Experiencias traumáticas anteriores.
- Problemas de pareja.
- En las mujeres es bastante habitual que una estimulación inadecuada,
insuficiente o breve impida la adecuada lubricación vaginal produciéndose
así dolor durante la penetración.
Es la incapacidad de controlar la eyaculación en el hombre.
Algunos autores afirman que un hombre tiene eyaculación precoz si no
resiste 30 segundos (otros ponen el límite entre 30 segundos y 7 minutos)
después de la penetración vaginal.
A la consulta sexológica acuden a veces pacientes que creen no tener
eyaculación precoz, porque nunca eyaculan antes de la penetración.
La falta de control de la eyaculación se convierte en un problema grave
cuando el hombre no resiste por lo menos un tiempo razonable, es decir, lo
suficiente para que la mujer quede satisfecha.
La eyaculación rápida supone una falta de disciplina corporal;
en consecuencia, todo hombre puede conseguir mediante un adiestramiento adecuado
que su eyaculación sea un acto totalmente voluntario.
¿ A qué se debe la eyaculación
precoz?
En primer lugar debemos aclarar que la eyaculación precoz, no es una
enfermedad. La causa, no es la edad, ni la falta de experiencia, ni la mucha
excitación sexual o hipersensibilidad sexual. No se debe tampoco a
lago físico, como problemas de frenillo, de fimosis, de testículos,
de próstata, debilidad de un nervio o sensibilidad en el glande. Las
causas de la eyaculación pueden ser muy variadas, y deberse a falta
de información o preparación al iniciar las relaciones sexuales,
al estado de ansiedad o inseguridad originado por otro problema sexual (como
la impotencia), o a la falta de interés en prolongar el coito, a haberse
convertido la eyaculación en un reflejo condicionado, etc. Por consiguiente,
el diagnóstico de la eyaculación precoz no precisa análisis
de orina, de sangre, de semen, ecografías, o inyecciones, ni nada parecido.
¿ Cómo controlar la eyaculación precoz?
Mucha gente piensa que la eyaculación precoz, se pasa con la edad o
a medida que el hombre tiene más experiencia sexual. La realidad es
que el hombre que no controla su eyaculación puede continuar así
toda la vida, lo que le puede crear una gran frustración.
Cada vez que le sucede lo vive con más frustración y ansiedad,
lo que indudablemente influye en la relación con su pareja. Esto es
tanto más lamentable cuanto que la eyaculación precoz tiene
solución casi en el 100% de los casos.
En cuanto al tratamiento, un control perfecto de la eyaculación no
se consigue mediante: consejos, charlas o terapias de grupo, ni con ninguna
inyección, pastilla, medicamento, pomada, cápsulas, esprais,
hormonas, vitaminas o a productos farmacológicos; ni con aparatos o
instrumentos sofisticados. El único tratamiento científico,
serio y eficaz de la eyaculación precoz es a través de un aprendizaje
mediante ejercicios y técnicas muy concretas que debe aprender el hombre,
y practicar solo o con su compañera, si la tiene. Poniéndose
para ello en manos de profesionales y clínicas especializadas.
EYACULACIÓN RETARDADA Y DIFERIDA
Se produce cuando el varón tiene una eyaculación excesivamente
lenta o existe una ausencia total de ella.
La inhibición de la eyaculación se caracteriza por la incapacidad
de eyacular dentro de la vagina a pesar de tener una erección firme
y de alcanzar cotas relativamente altas de excitación. Es una disfunción
bastante infrecuente, la pauta más común es la inhibición
primaria de la eyaculación, es decir, el varón nunca ha sido
capaz de eyacular en la vagina. La inhibición secundaria hace referencia
a los varones que después de unos antecedentes normales de eyaculación
coital han perdido la capacidad. Tanto en una como en otra, la persona puede
por lo general eyacular mediante la masturbación o por la estimulación
no coital de la pareja.
La eyaculación retardada se considera el extremo opuesto a la eyaculación
precoz, ya que si bien finalmente se logra eyacular en la vagina requiere
mucho tiempo y esfuerzos prolongados en la estimulación coital, siendo
también a veces la excitación lenta.
Estos cuadros hay que distinguirlos de la eyaculación retrógrada,
en la que el hombre tiene experiencia subjetiva de orgasmo pero sin eyaculación
aparente, debido a una anomalía orgánica que consiste en el
inadecuado cierre del cuello de la vejiga de la orina en el momento del orgasmo,
expulsándose la eyaculación en el interior de la vejiga donde
se mezcla con la orina.
También hay que tener en cuenta que pueden aparecer episodios esporádicos
en los que el varón no consigue eyacular dentro de la vagina o necesita
un largo periodo para conseguirlo, debido a situaciones relacionadas con la
fatiga, la tensión nerviosa, una enfermedad, el exceso de relaciones
sexuales en un tiempo demasiado corto o con el consumo de alcohol y otras
drogas.
Causas
Orgánicas
Los problemas de eyaculación retardada o inhibición eyaculatoria
pueden deberse a factores orgánicos como lesiones anatómicas
del sistema genitourinario, lesiones de las conexiones vegetativas que llegan
al pene, nervios afectados durante la cirugía de próstata, lesiones
de columna, enfermedades como la diabetes cuyas neuropatías alteran
la sensibilidad e impiden lograr una excitación suficiente, trastornos
hormonales y el consumo de fármacos y drogas que inhiben la función
sexual.
En el caso de la inhibición de la eyaculación puede eliminarse
el origen orgánico cuando se produce eyaculación en las relaciones
no coitales.
Psicológicas
En cuanto a las causas psicológicas se pueden considerar factores individuales
como los temores inconscientes asociados a la eyaculación, inhibición
de la respuesta por la evocación de un acontecimiento negativo o trauma
sexual previo, así como factores que generan ansiedad de forma específica,
como la vergüenza o sentimientos de culpa y la auto-observación
obsesiva del desempeño sexual ("rol del espectador").
También son posibles desencadenantes, factores más relacionales
como problemas de pareja, temor al abandono, miedo al embarazo o miedo a perder
el control. Una educación sexual muy restrictiva y actitudes negativas
aprendidas frente al sexo y las relaciones sexuales también pueden
originar la aparición de este trastorno.
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